El Arte de la Guerra de Sun Tzu es mi libro preferido. He aprendido a aplicarlo a muchísimas áreas diferentes: marketing, programación, sociedad, familia, relaciones… a mi vida en general. (Cada vez lo que leo de nuevo, me doy cuenta que puedo enfocarlo a algo más) Tomando esto en cuenta, ha sido de gran ayuda para lograr ver las cosas desde un punto de vista (radicalmente) diferente: todo es una guerra.

El Capitulo XI de este libro habla sobre los 9 tipos diferentes de terreno: dispersión, ligero, clave, comunicación, intersección, difícil, desfavorable, cercano y mortal. Si, son divisiones un poco drásticas, pero hay que admitir que este güey *si* sabia de que estaba hablando.

Uno de los terrenos presentes (hay varios…) en el ámbito de relaciones inter-humanas es, vilmente, el mortal. Sun Tzu decía esto acerca de los terrenos mortales:

“[…] Si las tropas caen en un terreno mortal, todo el mundo luchará de manera espontánea. Por esto se dice: “Sitúa a las tropas en un terreno mortal y sobrevivirán.” Los que eran antes considerados como expertos en el arte de la guerra eran capaces de hacer que el enemigo perdiera contacto entre su vanguardia y su retaguardia, la confianza entre las grandes y las pequeñas unidades. […] Introducían cambios para confundir al enemigo, atacándolos aquí y allá, aterrorizándolos y sembrando en ellos la confusión, de tal manera que no les daban tiempo para hacer planes. [..]”

Bueno… ¿todo esto que tiene que ver con mi estado de ánimo actual? NO soy el enemigo; sencillamente quiero regresar a la ciudad que presentemente se encuentra sitiada. Solicito el poder volver a deambular por ahí y, por favor, deja de confundirme. El actuar de formas diferentes (con y sin compañía) es mortal. De-ten-te. Yo no hago eso.