Sí, es cierto. Lo que nos pidan podemos. Pero hay varias cosas que quisiera recalcar antes de que me la hagan de bronca. Me declaro, antes que nada, un amante permanente (de amar, no de “soy tu socio”) de las mujeres.

  1. Si alguna vez he metido la pata, cosa que DE SEGURO he hecho, te pido una disculpa. Aunque sea perfeccionista y obsesivo, sigo siendo humano. Carne y hueso. Pero se me hace una mamada que si meto la pata, esa imagen errónea queda eternamente asociada con mi persona.
  2. Estoy consciente que eso no me hace ser tu Príncipe Azul, ni el resplandor de la Luna en una noche nublada. (Ay, que cabrón estoy.) Lo siento, así es. Por lo mismo requiero un poco de tu asistencia para que todo esto, sea lo que sea, funcione tal y como tú te lo imaginaste.
  3. Definitivamente no me gusta estar cargando con todo el equipaje emocional que otros güeyes te hayan echado encima. Lamento que te hayan lastimado y espero yo hacerlo lo mínimo posible. (Vuelve a leer el punto 1. Suspira. Continúa. Gracias.) Mi punto es, no tengo que volverme responsable por tu pasado; me interesa formar parte del presente y del futuro.
  4. Me considero un chavo bien educado y a veces me nacen comentarios y/o detalles caballerosos. Incluso podría llegar a decidir que el día de mañana se congela el mundo y el universo se vuelve Tu-céntrico. Espero hayas notado la palabra clave: nacen. Si un día se me olvida… no sé, abrirte la puerta del coche, no me hagas jetas.
  5. Yo, en lo personal, soy un hombre de pocas palabras. Si dijera todo lo que pienso, estaría más solo de lo que estoy. Pero lo que llego a decir, es en serio. En caso de duda, seguir al punto 6. Si no digo nada, es porque prefiero no participar en el tema – generalmente porque sé que eres completamente capaz de arreglarlo tu sola.
  6. Si hay algo que te está molestando, o algo que quieres, dilo. Lo siento, pero en la carrera decidí no llevar la materia de Lectura de Mentes.
  7. Si quieres que te baje la luna y las estrellas, te lo tienes que ganar. Yo cada día tengo que esforzarme por hacer que hoy sea mejor que ayer. No abuses de ese poder, así como yo no abusaré del mío.

Para terminar, un último pensamiento. Si al leer esto crees que está completamente dirigido hacia ti… Relax. No hay que ser tan narcisos – porque finalmente estoy hablando de mi experiencia y es mi blog – ja!

Para bien o para mal, podría estar hablando de cualquier persona.